La raza de Turco Andaluz ha estado presente en la sierra gaditana durante muchos siglos. Fueron los pastores y los ganaderos los que la mantuvieron viva gracias a su utilidad como perro pastor, cobrador y guardián de fincas.
Debido al cambio de los tiempos, el turco hoy en día no es utilizado tanto en labores de trabajo en el campo y está siendo relegado como perro de compañía. No obstante, la mayoría de ellos siguen conservando su capacidad innata para el pastoreo, el cobro en tierra o agua y la guarda, aspectos que se deben intentar conservar en la raza, en la sangre, para que el turco andaluz trabajador e incansable de antaño no sea un mero recuerdo.


